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1 de junio de 2019

Archivos desclasificados: 'Delirium tremens'


Destinatario: (A)venida del párnaso

Caída del cielo,
Como lo haría un ángel traicionero,
Llega, con una blanca sonrisa por traje
Y una negra humanidad por plumaje
Que sobre todas destaca
Una pequeña urraca.

Sobre todos los cardos,
De día lirio,
Llegas, florecida, sobre un bello vestido
Y apuro las horas mientras el Sol te deslumbre con su brillo
Pues cuando tus flores se marchiten,
Y de ti no quede nada,
Galán de mí,
Mejor de noche,
Me tocará polinizar los labios de mi amada.

Ay, de cariño derroche,
Y de beso deseo,
Piel con piel, dulce roce,
Y si probarte fuese penitencia,
En tu religión creo.
Mas ten cuidado,
No  marques con tu cincel
El mármol de mi cuello.

Y si una única aprender solo pudiese
Que esa misma tu lengua fuese,
Entrelazada con la mía,
Noche y día,
Hasta que Sol y Luna se abracen,
Y florezcamos a la vez,
Hasta que nos recorra un escalofrío
Que entre tanto calor anuncie fiebre,
Y de este mal nos contagiemos,
De-lirium tremens.

Y valió la pena esta semana,
Este tormento,
Que nos caló de incertidumbre,
Y por tal delito, ante tu tribunal a juicio efímero me enfrento
Clemencia pido,
Pues bien saben tus ojos, jueces de la sala,
Que en mi corazón prisión mereces,
Hasta que las cadenas perpetuas rompa la desgana,
Que a mi suerte pedí fuerza con creces
Para que contigo pudiera forjarlas,
Con los restos de mi férrea coraza
Por los golpes de mi suerte macerada,
Fundida en un abrazo, en una plaza.

No hay fuerza que nos separe,
La fuerza del miedo
A la del amor con el que te quiero,
No es ni tan siquiera comparable.

Ah, venida del parnaso,
Porque por un be (r) so,
Tu mayor, virtud
Dentro de esta larga sucesión de estrofas
Finalizaría con un…
Poesía, eres tú.

7 de mayo de 2016

Muero, luego existo


rfd
Para mi pueblo, su historia y sus gentes, con mucho cariño.

Muero, luego existo.

Silencioso el día,
tiñe con su fulgor las hojas del todavía vacío parque.
Viste de gala a violetas, amapolas y margaritas,
que anuncian el florecimiento, de nuevo, de la vida.
Frío cierzo sacudió tu raquítica sombra, sauce,
pero no llores, deja que este poniente tus lágrimas seque,
que pronto vendrán las primeras gentes,
a forjar sus historias otro año más
bajo tu ahora frondosa sombra,
y a columpiarse bajo tu hercúleo brazo,
quienes todavía no saben narrar.
Los vencejos, acróbatas del firmamento,
díscolos aeroplanos de melodía para el deleite,
 afinan su canto y ponen banda sonora
a esta tarde de mayo,
extrañamente conocida y acogedora.
Y con el sonido de las aves,
cierro los ojos y vuelo también yo.
Dejo de sentir mis pies
y de distinguir realidad de ficción.
Se suceden imágenes, melodías escuchadas otrora,
cantadas por gente del pasado que nos dejó,
Y qué vivas suenan ahora.
No puedo evitar desembocar en el mismo mar,
Ya no de dudas, sino de lágrimas perladas,
Que agradecen, aunque demasiado tarde,
Su paso por la Tierra, efímero como la nada.
Me alzo con el objetivo de seguir pensando,
Y tan solo percibo el crujir de la tierra bajo mis zapatos.
Me resulta familiar...
No paraba de escucharlo
cuando llegaron los días largos,
cuando la existencia me aplastó sobre horas fratricidas.
y creí que jamás lograría recuperarme de mis heridas.
Ahora es distinto,
estoy solo, pero así no me siento
pues me acompañan mi negra sombra
y el dulce viento.
De pronto, una ráfaga me sacude,
la naturaleza ante mí se postra y me lanza su aliento.
Me paro, retrocedo, hace que dude,
pero solo por un momento.
El único y necesario para que comience el rumor
de las aguas del tiempo.
Fluye de nuevo mi pensamiento,
me giro, contemplo mis  pisadas,
desando mentalmente mis pasos
y me doy de bruces con el banco donde estuve hace nada;
Me invade un sentimiento de pequeñez y soledad.
Veo a las gentes de otras épocas danzar por este este escenario,
Oh, imagen tierna y a la vez atribulada.
El ánimo del pueblo,
pronto vendrá el verano a cocinar con su soflama;
a irradiar risas y no cesar latiendo.
¿Qué más da que los corazones que aquí besaron,
perecieron o lloraron,
donde estos versos escribiendo me hallo,
no prosigan con su ritmo sincopado?
Yo puedo sentirlos, horas después,
ahora que ya cayó la noche.
El aire se enfría, sopla racheado,
acaricia mi piel a golpes,
mientras observo por las calles
cómo aquellos que latieron
Se van a sus pobres catres.
Sin duda llega la hora
de que los que yacen bajo el barro
se erijan sobre los suyos,
y que el viento somero erice la tierra
que por la tarde tuve a bien chafar,
pues mayores huellas fueron las suyas
que ahora forman parte de la eternidad.
Y porte hasta mis oídos
las historias de dicha y lamentos,
ya no latidos, sino suaves respiraciones que oxigenan la oscuridad
y le dan sentido al silencio,
estrépito que irradia misterio.
Se vacían los paseos,
surcan ahora el éter melodías:
se juntan ellos.
Seres errantes siglos atrás.
Para los vivos quede el día,
y reste la noche para los muertos,
que despliega brillantes estrellas,
cegadas durante horas por un sol rubio,
también posiblemente fallecidas ellas,
pero que a mi vista siguen llegando,
y como luceros se yerguen,
revelándome los secretos
que con recelo toda la jornada guardaron.
Despunta el alba y despierto,
ya trinan los pájaros,
ya se sonrojan los campos.
Despierta el corazón del pueblo
de sus sueños acelerado.
Vuelven a su lecho los héroes del lugar,
repliegan los candiles fulgurantes
y domina el astro singular.
Las nubes se disipan con el céfiro...
Pronto comenzará la vida terrenal.
Retornaré a contemplaros estas noches,
A repetir otra velada jovial,
Y examinar vuestras historias,
con alevosía y nocturnidad
cuales revulsivos del resplandor vespertino.
Porque sé que cuando el cielo para mí se apague,
y la oscuridad me tape con su manto,
seré uno más de vosotros.
Para unos fruto de llanto y memoria,
Para los nocturnos, canto e historia.
Y pasaré a brillar para siempre en él,
convertido en un lampo libertino,
 Antares de la guerra,
Rival del lustre matutino.

4 de febrero de 2016

Gusanos del mundo, uníos.



Gusanos del mundo, uníos.

Engendrada por la progenitora naturaleza
¿Por qué no aceptas tu condición agraz,
especie fruto del más puro azar,
en lugar de cercenar tu cordón umbilical de forma precipitada
para abandonarte sin crianza a la frígida realidad?

Le retiramos la mano a nuestra madre
Y hemos perdido el rumbo,
Ahora todo se limita a su destrucción,
Y a ello lo llamamos ‘mundo’. 

Un planeta infinito e ingobernable
nos llevó a acotarlo
para poder sentirnos algo importante,
emancipándonos de la que sigue siendo nuestra nonchalance,
Que con la mejor intención,
Nos concibió para que la ayudásemos en su desarrollo,
Hoy vituperada y asesinada sin discreción,
Mañana nos devorará como Saturno a su hijo pródigo.

Subordinación eterna,
Que no se cuestiona
Porque nos hace sentir trabajadores
Mientras estamos al servicio de quien gobierna.

Las líneas se trazan pero nunca llevan a una cabeza,
No hay nadie por encima en el sistema,
Sin embargo es fácil de explicar su vigencia:
Sí lo hay fuera del muro que alzó la civilización ,
Llamada naturaleza,
Y abrazarla de nuevo significaría destruir el mundo que se creó. 

Por ello os digo
Vivid, sentid, cuestionad,
No os detengáis en vuestro vital viaje,
Que nuestro origen es animal 
A pesar de que haya sido la construcción artificial
Quien nos ha convertido en salvajes.

Lenguaje,
Falaz estandarte,
Arma empleada por los adalides del ardid
Para censurar el arte,
En esta gran fábrica de autómatas,
Única arma que incita a sentir
En la que ha supuesto un pequeño martillo
Capaz de destruir la máquina
De la que tan solo somos engranajes.

Por eso os digo, fauna del mundo:
dejemos de permitir que nos subyuguen 
para arar la tierra 
regada por ríos de sangre
que no drenamos por no quedar exangües,
como si fuésemos gusanos,
pues de ellos solo de una cualidad somos poseedores:
la capacidad de ser mariposa que surque los aires,
si nos negamos a descomponer la podredumbre
que dejaron nuestros antecesores.

Por ello os digo,
ignorad la imagen de madre viviseccionada
por nuestra salida prematura.
De pequeños gusanos descomponiendo
tejidos en sus entrañas casi necrosadas
por un virus llamado ‘sistema’.
y convertíos en anticuerpos que la liberen
gracias a la vacuna del conocimiento
de su gran pandemia.

Nuestro fuerte pulso nos llevará a coserla de nuevo,
Insertarnos en ella
Y volver a su cálido vientre,

Como si este letargo jamás hubiese sido existente
Y pasar de reino salvaje

A gran especie.

23 de enero de 2016

Requiem des amants, chanson des échats

A un triste viernes por la tarde de abril de dos mil quince.

Assis sur un banc, 
celui là sont les amants, 
Froids et lointaines, 
ils attendent qu’est-ce qu’il fera chacun.

Pourqoi ils s’aiment mais aucun se jette a l’eau? 
Le temps se glisse comme ses chances 
Mais ils oublient que l’amour seulement 
a beau nous donner une. 

Images sur ses esprits 
ils veulent parler
mots sur ses bouches 
que jamais se exprimeront,
lèvres immobiles 
que jamais vont s’embrasser 

Porquoi ils ne les laissent pas agir? 
Parce que ce n’est pas l’âme qui décide 
Il est notre salaud courage.
Et quelle grande dommage...

Afin qu’un phénomène naturel comme l’amour se produit 
Il faut que deux forces agissent 
Mais ils s’oublient de que ces forces
doivent être complémentaires 

La pluie fait acte d’apparition
La tempête se rapproche,
Sera vrai qu’à quelque chose malheur est bon? 

La soir demande un bisous sous elle
La nature décide qu’ils ne sont pas prêts pour s’aimer.
 Ils marchent chacun pour un chemin 

Malheureux, ils se quittent d’un combat fini 
Mais sans vainqueurs 
Seulement deux vaincus… … 

C’est l’amour:
.  Tu tiens tout dans un moment 
Et subitement tu as rien. 
Décide si tu veux écrire une nouvelle histoire 
Ou ne passer pas la page...

Moi, je la lirai une autre fois.

Aimer et haïr


   
  Pour ma petite et inconnue puce.


Vous êtes la mer,
et je suis une barque.
En naviguant par t’immensité 
je me vois secoué par tes vagues… 
Regarder le bleu reflet de tes yeux,,,
Voyage de l`âme,
ou le pire cauchemar? 

Est-ce qu’il aura une calme dans la ténsion? 
C’est un grande combat 
où je seulement suis ébranlé par t’orage:
penser à toi, quelle grande chagrin.

Un amour mutuel 
que due à nôtre ego 
est devenu en haine. 
Bercé dans ton corps 
je me suis perdu
autant que toi même. 
Allons nous rencontrer, alors!

Peau contre peau, 
Face à face, 
Sexe enragé, 
Dernier scène de cette échac 
Pour mettre à notre histoire un aigre-douce point...
... final.

Et après tout 
s’évanouira la bête noir, 
Notre obstination mourira, 
Comme l’amour que ont eu...
... autrefois. 

Bonjour, 
solitude.

Au revoir,
petit puce.

15 de enero de 2016

Imbrífera.

Imbrífera. 


Era como el mar, 
parecía preciosa por fuera 
pero en su seno adentrarse era imposible.

A los ojos de la gente
su apariencia era colorida, fresca y apetecible,
como el agua al amanecer,
cuando se alza el sol naciente
y los rayos comienzan a delinear la costa
augurando así un día apacible. 

Pero todo día angelical,
engendra noches de demonios 
y no eran sino sus aguas por la noche 
vivo reflejo de su muerta alma, 
de un fondo indivisable 
del que ni la luz ni las personas 
de su escapatoria daban testimonio. 

Gran abismo se abría a sus pies, 
pues de vacío estaba hecha 
y lanzarse a este la tentaba, 
Tantos años de odio propio y de experiencias fatales 
habían hecho de su corazón una vacía alcazaba 
de muros infranqueables 
pero a su vez de endeble muralla. 

Sus pensamientos eran monótonos,
a la par que destructores,
como el romper de las olas 
en las noches de tempestades. 

Y por una de ellas pasaba por aquel instante,
solo esperaba el último golpe,
de gracia o de suerte, 
como el trueno que anuncia el comienzo del diluvio 
o el haz de luz matutino que anuncia los albores...

Pero sabía que no llegaría 
trataba de convencerse de que su mala racha era pasajera
mas se encontraba en la más pura deriva 
ahogada en un mar de decepciones, 
atrapada sin destino ni partida 
en un tren de emociones
dentro del cual anhelaba
al final del mismo túnel, 
atisbar las luces que anunciasen el fin… 

Pero sabía que no ocurriría,
Ella era gris,
estable mezcla entre luz y oscuridad,
a pesar de que su vida se podía resumir 
como la más absoluta inestabilidad. 

Todo cambiaba rápidamente en ella,
como los vientos inconsistentes 
que tornan el mar voluble y encrispado, 
Y así era su vida,
continua caricia del viento sobre sus aguas,
a veces brisa marina,
a veces galerna dañina, 
Un mar surcado por corrientes siempre chocantes, 
rutas sin rumbo, 
en las que se perdieron miles de personas, 
errantes. 

Aunque fue ella quien se las perdió
y del recuerdo del olvido 
tan solo quedan cicatrices letales. 
Qué doloroso y a la vez placentero resulta 
al término de cada noche de tu vida 
levantar con tus finos dedos la película de olvido 
sobre tus profundas heridas.

Esas personas que en su día perdió 
se habían encontrado en su cabeza, 
ya no eran errantes, 
sino entes de vacuidad 
que habían ido a encontrarla en un momento de bajeza 
y amenazaban con sumirla en otra crisis de identidad. 

Comenzó a pensar en ese mismo instante, 
las nubes se cernieron sobre el mar: 
había tormenta de nuevo. 
Los tenues relámpagos, 
nacidos en las opacas nubes de viejas ilusiones que se evaporaron
rompían su cielo de forma incesante
y daban paso a truenos lejanos 
que adoptaban la forma de sus pensamientos
en su mente fragores reverberantes. 

Mas esta vez no quiso enfrentarse a ellos,
sus ilusiones hubieron naufragado; 
ya no podía llevar el timón.
Se dejó caer sobre su lecho 
pensando en que existe otra forma de crear 
llamada 'destrucción'. 

Llenó su mar de lágrimas,
en vano, 
no era ella un mar 
que de su alma servía de espejo, 
Lo eran sus ojos
del color del agua y a la vez del cielo. 
De su frágil belleza imagen 
y de su caos interior reflejo.

No pudo escapar de la realidad.
La noche se echó encima, 
estaba destinada a vivir toda su vida perdida, 
como la estrella que se perdió buscando el Norte 
que ella jamás supo encontrar. 

Y allí yacía, postrada, 
esperando alguna ilusión 
que le devolviese la vida 
y la sacase de ese profundo mar de ensoñaciones
en el que se había visto sumida 
sin esperanza de retorno
mientras del calor de unas lágrimas 
nacidas de la mayor frialdad
nacía un indeseable y letal bochorno
que se llevaba consigo su último aliento. 
Extenuada y entre sollozos, volvía a dormir...

¿Había comenzado el nacimiento de un nuevo día… 
O habían vuelto, de nuevo, sus emociones a morir?


4 de noviembre de 2015

Ahora veo que han llegado los días largos.



Ahora veo que han llegado los días largos.

Miro por la  ventana
La tarde gris y melancólica
En la que un día alegre y claro
Ha desembocado.
Y que le confiere a la ciudad
Un aspecto apagado.

Y empiezo a recordar momentos del pasado,
A evocar cosas que ni siquiera sucedieron,
Me teletransporto a otras épocas,
En este mismo lugar.
A todas las historias que aquí se vivieron
Y que, con recelo, guarda esta ciudad.
Esperando a estas grises tardes
Para podérmelas contar.

Intento escribir en prosa,
Pero me resulta imposible.
No alcanzo a leerme exteriorizando,
Sin procesar lo que siento,
Necesito la poesía,
Necesito traducirlo a un lenguaje que sólo yo entiendo.

Miro por la ventana
Y observo multitud de edificios
Cada uno con sus pequeñas lucecitas,
Como candiles que iluminan la ciudad
En esta lúgubre tarde de invierno
A la que vida dan.

Algunas se encienden,
Otras se apagan como si de un guiño se tratase.
Parecen insignificantes,
Pero cada una alberga una historia diferente;
Una vida distinta,
Mundos dentro de un mundo:
El Universo de la gente.

Seres que comparten nuestro espacio,
Nuestra época,
Pero forman parte de otra dimensión,
Personas cercanas,
Que una insignificante distancia
Convierte en lejanas.
Gente que espera ser conocida,
Gente que jamás conocerás.

Muchas veces escucho música,
Y me transporto a lugares que nunca pisé,
Viviendo por primera vez historias que jamás viví,
Aunque sólo en el mundo de mi imaginación
Tengan validez.

Pensamientos fruto de un alma que vivió muy poco.
De unas alas cortadas antes de crecer.
De una vida que me hubiese gustado vivir
Pero jamás viviré.

De muchísima gente genial
Que espera ser conocida allá afuera,
De mucha gente que jamás conoceré,
Cuántas historias pudieron ser vividas,
Cuántas personas pudieron ser conocidas,
En qué grandes épocas pudieron suceder…

Historias que no imagino,
Muertas antes de empezar,
Sobre personas que ni siquiera conozco,
Palabras que ni siquiera entiendo,
En épocas que murieron hace tiempo.

El momento llora,
Y los tiempos felices llegan a su fin,
Oigo cómo se acaban,
Sin resistirse a morir.

Atrás quedó aquel tiempo en que todo era felicidad,
Ignorancia más bien,
En que todo era precioso y nada malo podía suceder,
Los mejores tiempos de mi vida que viví sin ser consciente,
Aquellos en que conoces de verdad a la gente,
Y que ya jamás recuperaré.
Suena de críos,
Pero no deseo crecer.
El mundo se ha convertido en un lugar
En que sólo domina la falsedad y el propio interés.
Atrás quedaron la sinceridad y los buenos modales
De los niños que ahora son más que chavales.

Muchas veces no logro callar mis impulsos,
¿No se da cuenta la gente de que nada tiene sentido?
Empiece como empiece,
El pensamiento final es el mismo,
Nos tomamos, en definitiva, muy en serio todo
Sin pensar (O sin querer hacerlo)
En que todos acabaremos del mismo modo.

Exactamente igual que el que odiábamos o queríamos
Exactamente igual que el que pasó de nosotros
Que el que estuvo siempre a nuestro lado,
Que el desconocido o el famoso,
Que el rico o el pobre marginado…

Hemos alimentado durante años
Cosas que han muerto al término de los mismos.
Nos hemos mantenido
Para poder morir.

Hemos malgastado una vida,
Llena de pretextos,
Le hemos dado el mismo sentido que todos,
Siguiendo la ley de la mayoría.

Pero no sabíamos que la mayoría estaba equivocada,
A lo mejor era el suicida
Quien más la amaba.

3 de noviembre de 2015

A la luz de la oscuridad.



A la luz de la oscuridad.

La lumbrera que otrora me iluminaba
Ahora es solo un ente vestigial,
Me he apagado por dentro,
Estoy sumido en la oscuridad. 

Buenas noches,
Compañeros de insomnio,
Nueva entrega
De mis historias de frustraciones y demonios.

En un mar de dudas navío,
Espero la tormenta destructiva.
Que traiga nuevas lluvias
Y combata la sequía,
De mí, terreno baldío,
Azotado por el que creyó
                   Un feliz estío.                

Ya noto la presión en mis costillas,
Cae el sudor frío por mi frente,
Desearía poder gobernar mis sentimientos,
Pero el ataque de ansiedad es inminente.        

Todo por culpa del mismo pensamiento…
Si de verdad la felicidad yace en el último hálito
Y destruir es una forma de crear,
¿Por qué no dejar de mí ni los cimientos?

Muchas horas por delante,
Que mataría si no fuesen mi verdugo,
Dormir se ha convertido en un sueño.
Mis días se deslizan sin que los advierta
Mientras soy yo quien me escurro. 

No pudo haber peor periodo
Para suceder la desgracia,
Ahora me siento, y lloro,
Por haber odiado una vida rutinaria
Duele más el síncope por la sorpresa
Que la apatía de la nada.   

Quién iba a pensar que sería peor
El remedio que la enfermedad,
Cuando no existe cura para la mía,
Sino paliativo ineficaz.     

No obstante, seguiré creyendo
Que lo mío es solo histrionismo
Pues de tanto acostumbrarme a disimular
No sé cuál de las dos caras soy yo mismo.     

Trastorno identitario,
De aquel incapaz de reconocerse,
El espejo me devuelve difuso.
Una maraña de líneas divergentes
Que buscan la escapatoria
Del seno que las ha irradiado
Me he convertido en el punto de fuga
De todo aquello que pasa por mi lado,
De líneas enemigas que se pasan al otro bando.   

Las noches se han tornado largas,
Desde que el Sol ya no sale por dentro,
En el solipsismo vivo el infierno,
De quien se sabe finito,
Pero desearía ser eterno.

Olvidaré la compañía,
No nació para mí,
Solo lo bueno se reparte,
Y soledad es lo único que puedo compartir.

Miles de personas han pasado por mi existencia magra
Dejando tan solo un vacío que se acrecentaba,
No solo no pude significar para ellas nada,
Sino que además supuse su mayor lacra.       

Me queda un cartucho por quemar,
Apoyarme en todo lo que me rodea,
Pero se me olvida que
En el reino de los ciegos
Es el tuerto quien gobierna.    

Pasa el tiempo…
Sin apoyo
Y de puntillas,
Trato de no hacer ruido
Para no despertar a la pesadilla
Que me mantiene despierto.

Escribiendo estas líneas
De sentimiento imbuido,
Maltrechas y caóticas,
Carentes de entropía,
Excepciones cósmicas
A la ley de la armonía.

Vuelve la melancolía,
Me refugio en pensamientos irrealizables,
Se han convertido en alcoholes del alma,
Sustancias inhhibidoras
De efectos secundarios mortales.

Vigilia onírica,
Mortal trance,
Proyección satírica
De todo aquello utópico
Y fuera de alcance.

Sueño de mal despertar,
Desgraciadamente transitorio,
Todavía en la ebriedad
Trato de convencerme de que ha sido real y no ilusorio
Me incorporo, tiemblo y lloro.

En el fondo sé que no ha sucedido
Que ha sido quimérico y finito.
Y las lágrimas no son sino el resultado
De la extorsión de mi mente
De poder únicamente vivir
Cuando permanezco inconsciente.

Se filtran los primeros rayos de Sol,
Refractados en mis lágrimas,
Iridiscente juego de vivos colores
Engendrados por tristes aguas antediluvianas
Que anuncian el comienzo de los albores,
Y resucitan, tras la noche, mi alma.

Se seca el sudor,
La ansiedad se termina,
Recobro la respiración,
Y se me descubre, de nuevo, la vista.

Saludo a la brutalidad
Por día número incontable,
Me da la bienvenida a la muerte
El cetrino sol naciente.
Mas no hay despedida,
No se vayan,
Que la repetición de esta historia,
Es algo inminente.

Nos vemos de madrugada,
Cuando vuelva a reunirme ante este papel
Para escribir las mismas líneas inconsecuentes
Fruto de la sangre derramada durante el día
Como única vía de cerrar esta hemorragia
Que amenaza con llevarme poco a poco
Al terreno de la muerte.