4 de febrero de 2016

Gusanos del mundo, uníos.



Gusanos del mundo, uníos.

Engendrada por la progenitora naturaleza
¿Por qué no aceptas tu condición agraz,
especie fruto del más puro azar,
en lugar de cercenar tu cordón umbilical de forma precipitada
para abandonarte sin crianza a la frígida realidad?

Le retiramos la mano a nuestra madre
Y hemos perdido el rumbo,
Ahora todo se limita a su destrucción,
Y a ello lo llamamos ‘mundo’. 

Un planeta infinito e ingobernable
nos llevó a acotarlo
para poder sentirnos algo importante,
emancipándonos de la que sigue siendo nuestra nonchalance,
Que con la mejor intención,
Nos concibió para que la ayudásemos en su desarrollo,
Hoy vituperada y asesinada sin discreción,
Mañana nos devorará como Saturno a su hijo pródigo.

Subordinación eterna,
Que no se cuestiona
Porque nos hace sentir trabajadores
Mientras estamos al servicio de quien gobierna.

Las líneas se trazan pero nunca llevan a una cabeza,
No hay nadie por encima en el sistema,
Sin embargo es fácil de explicar su vigencia:
Sí lo hay fuera del muro que alzó la civilización ,
Llamada naturaleza,
Y abrazarla de nuevo significaría destruir el mundo que se creó. 

Por ello os digo
Vivid, sentid, cuestionad,
No os detengáis en vuestro vital viaje,
Que nuestro origen es animal 
A pesar de que haya sido la construcción artificial
Quien nos ha convertido en salvajes.

Lenguaje,
Falaz estandarte,
Arma empleada por los adalides del ardid
Para censurar el arte,
En esta gran fábrica de autómatas,
Única arma que incita a sentir
En la que ha supuesto un pequeño martillo
Capaz de destruir la máquina
De la que tan solo somos engranajes.

Por eso os digo, fauna del mundo:
dejemos de permitir que nos subyuguen 
para arar la tierra 
regada por ríos de sangre
que no drenamos por no quedar exangües,
como si fuésemos gusanos,
pues de ellos solo de una cualidad somos poseedores:
la capacidad de ser mariposa que surque los aires,
si nos negamos a descomponer la podredumbre
que dejaron nuestros antecesores.

Por ello os digo,
ignorad la imagen de madre viviseccionada
por nuestra salida prematura.
De pequeños gusanos descomponiendo
tejidos en sus entrañas casi necrosadas
por un virus llamado ‘sistema’.
y convertíos en anticuerpos que la liberen
gracias a la vacuna del conocimiento
de su gran pandemia.

Nuestro fuerte pulso nos llevará a coserla de nuevo,
Insertarnos en ella
Y volver a su cálido vientre,

Como si este letargo jamás hubiese sido existente
Y pasar de reino salvaje

A gran especie.

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